Cuando este artículo de la revista "Tercio de Quites" pueda ser leído por el aficionado, habrá transcurrido cincuenta años y un mes de la muerte de "Manolete". Si bien "Islero" truncó la vida del "Monstruo" cordobés, ayudó sin embargo a que el mito que era ya cuando toreaba se elevara a la categoría de leyenda del toreo. Su figura y recuerdo entró a formar parte junto a las de "Califas" toreros cordobeses, nombrándole los aficionados como IV Califa (sus antecesores fueron por este orden: Rafael Molina "Lagartijo", Rafael Guerra "Guerrita" y Rafael González "Machaquito"). Después de Manolete no se le ha concedido a ningún torero la preciada calificación de V califa, seguramente por el listón tan elevado y toreramente sublime que lo dejó el infortunado diestro. Anécdota sobre esta nominación es que Manolete en su comienzos -1.933- toreo en la parte seria de un espectáculo cómico-musical de la época denominado "Los Califas".