PREMIO A LA COMUNICACIÓN CIENTÍFICA DEL XVI S.T.L.
El Comité Científico ha concedido el premio a la Comunicación Científica a la titulada: DISCRIMINACIÓN DE COLORES EN LA RETINA DEL TORO DE LIDIA: UNA PRUEBA OBJETIVA DEFINITIVA SOBRE SU DICROMATISMO VISUAL. Bueno, J.M.; Sanes, J.M. y Seva, S.
DISCRIMINACIóN
DE COLORES EN LA RETINA DEL TORO DE LIDIA: UNA PRUEBA
OBJETIVA DEFINITIVA SOBRE SU DICROMATISMO VISUAL J.
M. Bueno1, J. M. Sanes2, J. Seva2 1Laboratorio de óptica, Centro de
Investigación en óptica y Nanofísica. Universidad de Murcia. 2Anatomía y Anatomía Patológica
Comparadas. Facultad de Veterinaria. Universidad de Murcia. Para
responder a ello se ha llevado a cabo un experimento basado en la evaluación
objetiva de la sensibilidad espectral retiniana del toro de lidia en 4 animales
mediante un espectrofotómetro, el cual permite determinar los máximos de
sensibilidad cromática en varias localizaciones anatómicas de retina. El
instrumento trabaja con luz que incluye todo el rango del espectro visible y se
extiende desde el ultravioleta hasta el infrarrojo cercano. Se ha
encontrado que las retinas tienen un pico de sensibilidad entre el azul y el verde.
La curva de sensibilidad para la retina superior (zona con más células
fotorreceptoras) presenta valores por encima de 0,8 en el rango azul-verde. Sin
embargo, ésta cae conforme la longitud de onda va creciendo (hacia los rojos).
Además, este valor es un 20% superior al encontrado en la zona de visión
central. Nuestros
resultados muestran, la prevalencia de un dicromatismo, distinto del tricromatismo
humano, hallazgo coherente con los electro-retinogramas y las secuencias
genéticas utilizadas en la determinación del dicromatismo azul/verde en ganado
bovino. Hay que tener en cuenta que una retina dicrómata como ésta no implica
que el animal no pueda “ver” o discriminar el color rojo, sino que su visión no
coincide con la de una retina tricrómata. Este hecho que se verificará con un
modelo de simulación avanzada que permite el estudio las deficiencias
cromáticas (conocido como daltonismo). Palabras clave: Toro de lidia, visión dicrómata,
fotorreceptores, espectro visible. INTRODUCCIóN Puesto
que la naturaleza ofrece una gran variedad de colores, parece razonable que la
visión del color haya de adaptarse para responder a todas estas señales
cromáticas. Tal es así, que la visualización correcta de diferentes colores es
esencial en la comunicación, alimentación y defensa tanto de animales como de
humanos. Desde el siglo XIX numerosos autores han discutido desde el punto de
vista evolutivo sobre la sensibilidad espectral de los fotorreceptores
retinianos (conos) no sólo de mamíferos, sino también de aves e incluso insectos
(Eckert et al., 1988). En la percepción del color, el sistema visual
permite distinguir dos objetos de la misma forma y tamaño, que solamente
difieren en la composición espectral de la luz que emiten o reflejan, es decir,
en el color (Wyszecki y Stiles, 1982). De forma general, este color está
referido al rango visible de longitudes de onda del espectro electromagnético, situado
aproximadamente entre 400 (violeta) y 700 nm (infrarrojo cercano) (Stockman y
Sharpe, 1998). Desde
el punto de vista fisiológico, el pigmento contenido en los conos es el
responsable directo de la visión cromática, que en el caso más común es de tres
tipos: azul (conos S), verde (conos M) y rojo (conos L). Los nombres atienden a
los picos de sensibilidad de cada uno de ellos y dan lugar al denominado tricromatismo,
típico de primates y humanos. Por el contrario, caballos y perros presentan dicromatismo
(i.e. sólo dos tipos de conos). El extremo está en poseer un solo tipo de cono,
como es el caso de hamsters y ballenas (Land y Nilsson, 2002). En cualquier
caso, un animal poseerá visión cromática si es capaz de discriminar dos luces
de diferente composición espectral independientemente de su intensidad luminosa
relativa (Byrne y Hilbert, 1997). Hace
ahora 100 años de los primeros experimentos para encontrar evidencias
científicas sobre el comportamiento de los bovinos ante estímulos de diferentes
colores (Kittredge, 1923; Stratton, 1923). Esos estudios reportaron que, aunque
los animales prestan una atención similar a todos los objetos mostrados
(independientemente del color), dicho interés es tanto mayor cuanto más se
mueven y menos familiares les son. Por otra parte, la tabla de discriminaciones
cromáticas de varios animales presentada por Hebel y Sambraus (1976) destaca
que los bovinos no pueden distinguir el color rojo. Otros autores afirman que
el comportamiento y las reacciones a colores diferentes del bovino manso
indican que son capaces de distinguir colores (Soffie et al., 1980;
Dabrowska et al., 1981; Gilbert y Arave, 1986; Arave et al., 1993). Todos
esos estudios se centraron en ganado manso y solamente un experimento ha
involucrado a erales de lidia (Riol et al., 1986). En él se interpreta
que el comportamiento de los animales es compatible con distinguir colores
entre el verde y el rojo, pero con dificultades para el azul. Puesto que el
comportamiento ante cualquier estímulo visual, conocido o no, pueden estar
influenciado por otros sentidos, es de vital importancia realizar un análisis
objetivo sobre la visión cromática del toro de lidia. Este
equipo presentó en el Congreso Mundial Taurino de 2022 una prueba de concepto
donde en un número reducido de muestras se determinaban los pigmentos que están
presentes en la retina de estos animales y que podrían ser los posibles
responsables de su dicromatismo. En el trabajo que aquí se presenta se ha
ahondado en esta línea de investigación yendo más allá y pasando de un
experimento preliminar a uno con mayor peso científico donde: 1. Se ha duplicado el número de muestras utilizadas. 2. Se han triplicado el número de medidas por cada zona
de interés. 3. Se ha realizado estadística detallada integrando las curvas
de sensibilidad espectral para tener en cuentas las posibles diferencias
significativas inter- e intra-individuo. 4. A partir del tamaño de apertura de la fibra óptica
usada como sensor, se ha calculado el número de fotorreceptores (mosaico local)
que para cada medida individual contribuye a la señal espectral registrada. 5. Se ha analizado la razón de la existencia de dos picos
de sensibilidad en la zona del tapetum, uno ligado al pigmento de éste y
otro que subyace debido a los fotorreceptores. Este último coincide con la
longitud de onda de la intersección de ambos espectros (retina zonal y tapetum). 6. Se ha justificado el por qué la psicología experimental
por sí sola no es capaz de interpretar los resultados sobre dicromatismo. 7. Se ha realizado una simulación avanzada de anomalías a
la visión del color donde se compara la visión tricrómata (tritanope) y
dicrómata (protanope).






